jueves 28 de agosto de 2008

Y la ¿sorpresa? final


Sabíamos que Barack Obama ya estaba en Denver y parecía poco probable que no se diera una vuelta por aquí. Los hambrientos demócratas han tenido la oportunidad de verlo por primera vez y de escucharle hablar bien de su mujer, de Hillary y Bill Clinton, y por supuesto de su vicepresidenciable Joe Biden. Esperemos que mañana esté a la altura.

Joe Biden, gran fichaje


Joe Biden ha estado muy bien, hay que decirlo. Ha empezado enganchando con su hijo con su extraordinaria historia familiar, nos ha presentado a su encantadora madre para recordar sus raíces en la clase media, a la que ha puesto en primer término durante todo el discurso. Ha intercalado historia del día a día, de la mala situación económica, con críticas a la inactividad de la administración Bush y, por extensión, de John McCain.

Ha estado gracioso y duro contra McCain (su amigo, como ha dicho) y efectivo con Obama. Nos ha recordado las raíces del senador y ha hecho un recorrido por su currículum político con todos los elogios que cabían, incluido las escasas aunque escogidas leyes que ha patrocinado en el Senado. Ha dicho que su ahora "jefe" es la solución para los problemas en energía, sanidad, igualdad... y ha hecho especial énfasis en aquello que mejor conoce, la política exterior. En un discurso perlado de críticas a McCain ha tratado de anular la concepción que Obama no está listo todavía.

"América necesita más que a un buen soldado, a un líder sabio"
En fin, Joe Biden ha dejado su tarjeta de presentación y creo que ha trazado las líneas de lo que va a ser su papel en la campaña. Darle cera a John McCain y defender las supuestas "debilidades" de Obama. No ha empezado mal.

Antes que Biden, su hijo

Amigos míos, resulta que Joe Biden perdió a su primera mujer y a una de sus hijas en un accidente de tráfico, sus dos otros hijos quedaron gravemente heridos. Él acababa de ser elegido para el Senado y juró el cargo junto a la cama donde se recuperaban sus hijos tras superar iniciales recelos. Esta es la historia que nos ha contado su hijo hoy para presentarle: eso y que volvía a casa a Delaware cada noche desde Washington D.C. Todas estas cosas nunca las habría dicho, es sorprendente las historias que algunas personas llevan detrás.

Grandes frases, pequeños oradores

Qué triste es lo rápido que pasa la fama. Pobre John Kerry, que hace sólo cuatro años era el protagonista de la convención y hoy las televisiones han cortado durante su discurso. Y eso que, señor, ha estado bien. El hombre que consideró seriamente elegir a John McCain para ser su candidato a vicepresidente en un ticket bipartito, ha sido francamente duro con él. Ha resaltado las diferencias entre el McCain senador y el McCain candidato y para terminar, ha tenido una frase genial.

"Dejadme que os diga algo, antes de debatir con Barack Obama, John McCain debería terminar el debate consigo mismo"
Otro de los relativamente desconocidos en tomar la palabra en prime time ha sido el contralmirante John Hutson. Un republicano de toda la vida que se ha cambiado de bando para esta elección. Ha estado crítico con sus ex-compañeros del GOP (Grand Old Party - Grande y Viejo Partido) y nos ha dejado un perla que puede ser un gran chiste de campaña.
"El Gran y viejo partido ya no es grande, sólo es viejo"
No está mal, no está mal.

"Estoy aquí, en primer lugar, para apoyar a Barack Obama"


Ohhh Bill. Una ovación es una cosa, pero lo que ha sucedido cuando el ex-presidente Bill Clinton ha subido al estrado no tiene nombre todavía. Si hay renconres, como yo creía, hoy nadie los ha dejado ver y el discurso ha sido una fiesta de principio a fin. Cuando por fin la multitud ha consentido que comenzara, su primera frase que da título a este post, no ha dejado dudas. Pero lo mejor estaba por llegar.

"Todo lo que he aprendido en ocho años como presidente y en el trabajo que he hecho después, en América y a lo largo del mundo, me ha convencido de que Barack Obama es el hombre para este trabajo"
Todos esos rumores sobre el descontento de Bill sobre el tema de su discurso me parecen ahora poco acertados porque francamente, ha hecho el discurso que le ha dado la gana. Ha defendido a su mujer Hillary, ha defendido su legado y ha dado mucha caña a los republicanos. Menos a McCain en particular que al partido en general, pero en fin. El mejor favor que le ha hecho a Obama ha sido recordar que los republicanos también dijeron de él que era joven e inexperto. El final, la última frase no ha decepcionado. "Barack Obama nos liderará de vuelta a la unidad y a la esperanza (...) Uníos a Hillary, a Chelsea y a mí en convertirle en el próximo presidente".

Esperando a Bill Clinton


Hace cuatro años, el estadio casi se vino abajo cuando Bill Clinton subió al escenario de la Convención Nacional Demócrata de Boston que suponía la coronación de John Kerry. Todos adoraban a Bill, el único presidente demócrata reelegido en el cargo desde 1964. No es para menos, a los demócratas la Casa Blanca no se les ha dado muy bien en los últimos cuarenta años y el apellido Clinton era un sinónimo de éxito.

Esos tiempos han cambiado y aunque hoy entrará en el Pepsi Center entre el cariño de sus compañeros de partido, su figura ha perdido muchos enteros durante las primarias. Es extraño ver como el nombre de su mujer ha crecido tanto mientras que el suyo ha perdido ciertos prestigio al convertirse en el perro de presa de su campaña contra Barack Obama en varias ocasiones. Seguro que en el fondo de su corazón, lamenta no haber podido conservar su aura de ex-presidente, por encima del bien y del mal y de las luchas intestinas. No hay por eso que esperar menos de él, Bill Clinton sigue siendo Bill Clinton y si hoy se lo propone, puede hacer arder el escenario. No sería la primera vez.

Rostros de la Convención: Gil, el delegado


Al pasar junto a la sección de "Democrats Abroad" (demócratas que viven en otros paises) no me he podido resistir a preguntar por alguno que venga de España. Me dirigen hacia Gil, un periodista californiano que lleva treinta años en Madrid. Barack Obama ganó la primaria española con un 70% de los votos así que obviamente está muy contento con el resultado de las primarias. Me comenta que cuando uno está fuera de su país vive la política incluso con más intensidad, con gran esfuerzo para no perder el hilo de la información. En su opinión un nuevo mandato republicano sería simplemente "ciencia ficción". Dice que el mayor problema del país es la economía y que el propio John McCain se ha reconocido como un ignorante.

miércoles 27 de agosto de 2008

Roll Call: Clinton en escena

Hillary Clinton ha entrado en el Pepsi Center para anunciar los votos del estado de Neva York. En un momento memorable, ha sido ella misma la que ha solicitado oficialmente que se suspenda la votación y que Barack Obama reciba la nominación demócrata a la presidencia de los Estados Unidos. Nombrado por aclamación, tras dieciocho meses de batalla, Obama es ya oficialmente el nominado y mañana tendrá su gran noche.

Roll Call: Obama es el nominado

Barack Obama y Hillary Clinton "compiten" oficialmente por última vez en la arena del Pepsi Center. Ha habido discursos de nominación para ambos pero sin estridencias, todo muy unitario. Los estados están votando uno por uno, siempre dejando algunos votos a Hillary y dando la mayoría a Obama. La excepción ha sido precisamente Arkansas, hogar de los Clinton, que ha dicho defender el mensaje de unidad de Hillary y ha dado todos sus votos a Barack Obama. Vivir para ver... Tenemos votación para rato, pero si no hay sorpresas habrá coronación tal cual estaba planeada.

La prueba de fuego para Joe Biden


Nadie o casi nadie ha discutido que Joe Biden reúne las condiciones para ser un buen vicepresidente. La experiencia, los conocimientos y el coraje. Todo eso está bien, pero el verdadero trabajo comienza ahora, o para ser más exactos, esta noche. En el discurso central de esta jornada tiene que demostrar qué puede hacer para acercar a su partido a la Casa Blanca. No aporta nada geográficamente, dado que es de un estado pequeño y siempre demócrata como Delaware, así que debe pensar en otra cosa.

Tradicionalmente, los candidatos a vicepresidente tienen un papel divertido en campaña. Son los "cañeros", los que pueden permitirse ir a la caza del adversario sin temor porque la gran responsabilidad y seriedad de la presidencia recae sobre sus compañeros de ticket. Eso es lo que se espera de Biden esta noche: un poco más de dureza en una convención que, por el momento y en mi opinión, está dejando escapar vivo a John McCain.

Manifestantes enjaulados

Si el otro día hablábamos de la gran cantidad de policía, podemos referirnos hoy a un número casi igual de manifestantes. Denver está lleno de políticos y de periodistas, dos grupos que son el objetivo primario de todo grupo organizado que desea protestar por algo. No se puede dar un paso sin toparse con una pancarta: defensores de los animales, opositores al aborto, cristianos renacidos, trabajadores en huelga... Algunos republicanos vienen a incordiar y muchos demócratas sacan a la calle su antipatía por John McCain. Los más temidos son si embargo los antisistema, esos chavalillos anarquistas que con la cara tapada y banderas naranjas se reunen inquietantes en algunas esquinas. Máscaras de gas, botas militares y, como me hace ver esta mañana un taxista, ropa de marca y tarjeta de crédito.

Se manifieste quién se manifieste, siempre está bien rodeado de un número elevado de policías antidisturbios que no quita ojo.El peligro se minimiza. No les dejan salir de los parques y otras zonas cerradas, muy lejos de las personas a las que pretenden llegar. Ésa es su principal queja, la restricción de movimientos que consideran un atentado contra su libertad de expresión. Las ciudades han aprendido mucho sobre control de protestas desde la dramática convención demócrata de Chicago en 1968, cuyos espectaculares disturbios en plena guerra de Vietnam fueron vistos en directo por todo el país, especialmente la violenta represión policial ordenada por el alcalde Richard Daley (cuyo hijo, por cierto, es también hoy alcalde de Chicago).

Nada de esto está presente en Denver, pero hay que reconocer que las protestas dan colorido a la convención y que estas citas son una plataforma envidiable para todo el que tenga algo que decir. Espero que no cambie en el futuro.

Rostros de la Convención: José, el taxista


He econtrado a José después de media hora larga caminando por Denver. Los taxis no abundan cuando miles de personas salimos del Pepsi Center. Hacemos el camino hablando de política, el tema estrella de estos días. José, que nació en Mexico y lleva veinte años en Denver, se considera un buen termómetro de la opinión pública por la cantidad de gente que desfila por su taxi cada día. Dice que "los blancos" quieren un cambio, pero que tal vez un negro sea demasiado cambio para ello. Él desde luego tiene claro que su hombre es Obama. Cuando le pregunto para cuándo toca un presidente hispano, se sonríe. "Para 2050 o 2060, cuando mi hijo le llegue la edad."

Hillary, obamista, reina de la noche

Ovación de gala, traje naranja ante el público puesto en pie. Se deja querer, pasea junto al escenario sin acercarse al pódium, disfrutando de este momento de gloria, del cariño de los suyos y de los que no lo son tanto. Es la estrella del día... eso no se lo discuten ni lo obamistas que han repartido carteles con su nombre. No la dejan empezar a hablar, nadie se sienta hasta el tercer intento. Primeras palabras tras el agradecimiento "Estoy aquí como un madre orgullosa, una demócrata orgullosa, una orgullosa senadora de Nueva York, una orgullosa americana y una orgullosa seguidora de Barack Obama. (...) Somos un partido unido con una sola meta (...) Es una lucha por el futuro y tenemos que luchar juntos".

La primera en la frente, para no dejar dudas. El discurso de una buena soldado sin duda... "Barack Obama es mi candidato y debe ser mi presidente". Algunos recuerdos y agradecimientos de campaña... No sólo está siendo un discurso leal, sino lleno de contenido. Un relato sentido del credo demócrata de apoyo a los trabajadores y a los desfavorecidos. Toda una argumentación que siempre acaba en la necesidad de elegir a un demócrata para la presidencia, sin problema ninguno en mencionar a Obama una docena de veces. Y a su mujer, por cierto, alabanzas a Michelle Obama y también a Joe Biden.

Ya ahora, a por el enemigo. "John McCain es mi colega y mi amigo y ha servido fielmente a a los Estados Unidos, pero no podemos tener cuatro años más de los últimos ocho años". Y de ahí en adelante, una detrás de otra... palos y más palos. El mejor, un chiste sobre la cercanos que están George W. Bush y McCain que ha puesto en pie a los pocos asistentes que no lo estaban ya.

Lo digo y lo defiendo, si este discurso no acaba con la eterna historia mediática de la desunión entre los demócratas y los recelos de Hillary Clinton, no sé que puede hacerlo. La senadora de Nueva York no sólo se ha consagrado ante todos los demócratas de diferentes tendencias, sino que se ha convertido por derecho en la favorita para la nominación demócrata en 2012 si Obama pierde las elecciones. Gran discurso, gran puesta en escena. Y con un final a la altura: "Esta es nuestra misión, demócratas, elegir a Barack Obama y a Joe Biden para el futuro que este país se merece".

Escenas de la Convención: esperando a Hillary

Acabo de volver de un paseo por la arena y, ciertamente, es lo más parecido al caos absoluto que he visto en mi vida. Cientos de personas agolpadas en todos los pasillos y policías empujándonos de un lado a otro. Tiene su encanto, la verdad. Lo podéis ver:



El otro "morbo"

Aquí todo el mundo espera con ansia el discurso de Hillary Clinton, resolver esa última duda de si habrá revuelta o no contra Obama. Aún así, esta noche hay otro asunto morboso que tiene mucho que ver con qué pasara si Obama pierde estas elecciones. En las primarias del 2012 tendríamos seguramente a Hillary y también a otro icono demócrata que pronuncia un discurso esta noche: hablamos de Mark Warner, el más que popular ex-gobernador de Virginia que va camino de convertirse en senador. Ése es el otro duelo de la noche.

Dennis Kucinich: sigue siendo el rey

Cero apoyos en las primarias demócratas, una boca demasiado grande... sí, todo es cierto, pero es uno de los grandes. Dennis Kucinich ha puesto en pie a un frío auditorio defendiendo las causas liberales, con énfasis especial en la guerra de Irak. Le han apartado del prime time porque saben que no es un orador convencional, pero han sido listos al no sacarle de la convención. Kucinich es un liberal en estado puro, como la mayoría de los que hoy están aquí.

Posdata: Con el ritmo de posteo que llevamos, la página principal se había quedado pequeño así que la hemos ampliado para que quepan más post, los veinte últimos para ser exactos. Así no van desfilando tan rápido ahora que publicamos cinco o seis veces al día.

martes 26 de agosto de 2008

A tope con la COPE: el documento

Aquí está el corte de la entrevista en "A cielo abierto" de la COPE. Es un poco largo, unos diez minutos, así que dejadlo cargar si queréis oírlo.

La noche de Hillary (y el miedo de Obama)


Serán en torno a las ocho y media de la tarde, hora de Denver, cuando Hillary Clinton suba al pódium del Pepsi Center. Empezarán entonces los temblores en casa de Barack Obama y el éxtasis entre los miles de clintonistas que están hoy aquí y que en su mayoría siguen pensando que debería ser ella la reina de la fiesta. Su discurso estará bien planchadito por la campaña de Obama para que no contenga ninguna "incomodidad", pero siempre quedan las improvisaciones y, por supuesto, la reacción de sus entusiastas seguidores que podrían empezar a gritar "presidenta, presidenta". Yo creo que Hillary se va a portar bien y va a ser más Obamista que Obama en su discurso pero... siempre queda la duda hasta que lo escuchemos.

Rostros de la Convención: Glennia, la mamá blogger


Glennia se ha sentado a mi lado en la sala de bloggers del Pepsi Center. A primera vista, podría no parecer "uno de los nuestros" pero las apriencias engañan. Glennia es la fundadora y la jefa de Momocrats.com , un blog de lo más recomendable en el que 22 madres de todo el país dan su punto de vista sobre la política estadounidense. Charlando un poco, me cuenta que está sorprendida de hasta qué punto su blog es conocido entre algunos representantes políticos. No me extraña nada pues las "Soccer Moms" (las madres que llevan a sus hijos a los partidos de fútbol) son uno de los grupos de población más golosos para los estrategas políticos. Se trata normalmente de mujeres que no sólo arrastran el voto de sus maridos, sino que gozan de influencia en la comunidad a través de las redes sociales entre madres. Ayer Glennia bajo a la arena a escuchar en directo el discurso de Michelle Obama que, por lo que leo en el blog, le gustó. Probablemente sea porque Michelle es toda una Momocrat.

La señora de Obama, a la palestra

Precedida eso sí por su hermano mayor Craig, que está contando historias de cuando ambos eran pequeños y me parece un orador excelente, muy espontáneo. Ha triunfado con las metáforas baloncestistas sobre su presidenciable cuñado "es valiente, tira si ve hueco. Es un gran jugador de equipo, hace mejor a la gente que le rodea". Un buena introducción, sí señor, ahora veamos que tal lo hace la estrella de la noche. Michelle Obama ha hecho su entrada, un poco seria, pero el público la ha acogido bien.

Se la ve nerviosa, pero poco a poco se anima. Se nota que en la campaña le han quitado carga política, porque es del todo familiar: su madre, su hermano, su marido por supuesto, sus hijas... no se sale del guión de primera dama. Al principio habla menos de Obama en particular que de su familia en general, pero pronto empieza a contarnos su historia como "community organizer" en Chicago.

Se está entonando, sin duda. Todo un alegato de la clase media en el que se las ha apañado para colar una alabanza a Hillary Clinton. Como está mandado, también ha dejado bien claro que ama a su país, por si alguien duda tras sus polémicas declaraciones sobre el orgullo americano.
Gran final, como no podía ser menos, destacando a América como el país de la oportunidad donde "yo, una chica del South Side de Chicago, puede ir a la Universidad y a la facultad de Derecho. Y el hijo de una madre soltera de Hawaii puede llegar a la Casa Blanca".

Lo mejor sin embargo, estaba por llegar. Aparición en el escenario de las hijas del matrimonio y en las pantallas, del propio Barack Obama, interrumpido a cada minuto por su hija pequeña. Está resultando un poco raro pero la chica tiene futuro. Cuando su padre le ha preguntado qué tal lo ha hecho su madre en el discurso, ha dicho que bien. Chica lista, de casta le viene al galgo (lo digo por su madre).