jueves, 20 de septiembre de 2007

Dios y el próximo Presidente (1ª parte)

Guste o no, la religión sigue importando en la política americana. El 61% de los estadounidenses declaran que sería menos probable que votaran a un candidato ateo que a uno que no lo fuera. El argumento, para muchos votantes, es que una persona que no cree en Dios no tiene un referente claro sobre el bien y el mal, ni temor ante la perspectiva de un juicio final. Además están los prejuicios culturales: un 55% considera menos probable votar por un candidato musulmán y un 25%, cuidado Mitt Romney, dice lo mismo de un mormón. Veamos dónde están los candidatos en su relación con la religión.

Demócratas:


Hillary Clinton: pertenece a la Iglesia Metodista Unida, la rama protestante con más fieles en el país. Ha confesado varias veces que su fe le ha ayudado mucho a lo largo de la vida, sobre todo en los amargos momentos del escándalo sexual de su marido y Mónica Lewinsky. A finales del año pasado contrató a Burns Strider, un reputado especialista político cuya misión consiste en atraer al barco de Hillary a los votantes religiosos.

Está a favor del aborto legal, de la investigación con células madre y de la pena de la muerte. Se opone a la financiación federal de escuelas religiosas y a la oración en la escuela pública. Apoya las uniones civiles entre homosexuales, pero no el matrimonio.

Barack Obama: pertenece a la Iglesia Unida de Cristo, una congregación protestante con más de un millón de fieles. Su padre era ateo y su madre no practicante, su padrastro era musulmán, lo que ha levantado más de una polémica este último año, ya que mientras vivía en Indonesia pasó algunos años en una escuela pública de mayoría musulmana. Aunque ahora es un miembro comprometido de su iglesia, no fue bautizado hasta después de acabar la universidad.

Está a favor del aborto legal, de la investigación con células madre y de la pena de muerte, aunque con reservas. Aunque la principio no le gustaba mucho hablar de ello, en los últimos tiempos ha declarado que la homosexualidad no es inmoral. Se ha mostrado a favor de las uniones civiles entre homosexuales pero cree que el matrimonio es el que se da "entre un hombre y una mujer". Aún así, ha votado en contra de una enmienda constitucional contra este matrimonio.

John Edwards: pertenece a la Iglesia Metodista Unida, la mayor congregación protestante del país, aunque no desde hace mucho. Fue bautizado como miembro de la Iglesia Bautista del Sur. Durante muchos años siguió yendo a la iglesia pero según él mismo "la fe no ocupaba un gran lugar en su vida diaria". La muerte de su hijo Wade en una accidente de tráfico en 1996 supuso para él un regreso a la fe y, tiempo después, su ingreso en esta nueva iglesia. Hace unos meses dos bloggers que trabajaban para él dejaron su puesto tras mantener un conflicto con la Iglesia Católica en el que Edwards las desautorizó. Es visto por el público como el más religioso entre los principales candidatos demócratas.

Apoya fuertemente el aborto legal, la investigación con células madre y la pena de muerte. Está a favor de las uniones homosexuales pero no del matrimonio.

Mañana, los republicanos.

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