martes, 11 de septiembre de 2007

El informe Petraeus

Hoy hace seis años, casi 3.000 personas inocentes perdieron la vida en los cobardes atentados del 11 de septiembre de 2001. Más allá de la utilización posterior que se ha hecho de sus muertes, hoy debería ser un día para honrar su memoria. Este post va dedicado a ellos y a sus familias, porque si el mundo cambió para siempre aquella mañana de septiembre, para nadie cambió tanto como para ellos.

El general David Petraeus, jefe militar estadounidense en Irak, ha aportado muy pocas novedades en su declaración ante las Comisiones de Servicios Armados y de Relaciones Exteriores de la Cámara. El mismo discurso de la Casa Blanca, "se están haciendo progresos". Dice que las muertes civiles en Irak, respecto al sangriento diciembre pasado, se han reducido un 45%. Según la cuenta de Associated Press, el descenso respecto a diciembre sería del 17%, y si lo comparamos con las mismas fechas del año pasado, se ha producido un aumento del 100%.

Petraeus se compromete, eso sí, a enviar a 30.000 soldados a casa el verano que viene si las cosas siguen por este camino. Pero claro, cuando se vayan ellos allí seguirán 130.000 soldados estadounidenses, la misma cifra que había antes del despliegue adicional de hace un par de meses. Para esos no hay planes de regreso...

Los demócratas, como era también esperado, ha aprovechado la ocasión para dejar bien claro su rechazo. Lo interesante es que lo hacen en clave interna. Cada uno, además de criticar a la Administración Bush, tratan de diferenciarse de sus competidores por la nominación demócrata. John Edwards por ejemplo da un palo a casi todos sus competidores, que son miembros del Congreso.

"Aun asistiendo al aumento de las bajas americanas, gran desorden civil y nulo progreso político, el Congreso continua un falso debate sobre si debería darle más tiempo al Presidente Bush. La estrategia del presidente ha fallado y el Congreso debe usar todas las herramientas a su disposición para obligarle a aceptar una retirada"
Barack Obama, como senador en activo que es, mucho más prudente:
"Es la hora de un cambio de dirección que traiga nuestras tropas a casa (...) sólo puedo apoyar una política que comience una inmediata retirada de nuestras tropas desde la guerra civil Iraquí, e inicie una reducción sostenida de nuestra presencia militar"
La campaña de Chris Dodd personaliza, y ataca a Obama:
"Aunque estamos satisfechos porque el Senador Obama ha solicitado un cambio de rumbo en Irak, no ha aclarado qué hará para que esto suceda ni cuando. La retórica y los discursos llenos de matices no terminarán con esta guerra. Instamos al Senador Obama y al resto de candidatos en el Senado a que digan clara y directamente si apoyarán o no legislación sobre Irak si no incluye un firme y exigible límite para comenzar y completar la retirada de Irak"
Entretanto, el público tiene cada día más claro que quiere acabar con esta guerra. Un sondeo de Gallup para el USA Today señala que el 60% de los estadounidenses cree que hay que establecer un calendario de retirada y ceñirse a él independientemente de lo que pase en Irak. Según otra de CBS/New York Times un increíble 71% desaprueba la gestión que el Presidente hace de la guerra. Un 59% no merecía la pena la muerte de tantos soldados para echar a Saddam Hussein del poder. Un 62% cree que entrar en la guerra fue un error.

1 comentario:

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Yo creo que las diferencias entre los candidatos de ambos aprtidos sobre Iraq en 2008 serán mínimas. El candidato republciano hablará de consultar la opinión de los militares y de los que de verdad conocen la situaicón sobre elt erreno, sin hacer afirmaicones absolutas. Y eld emócrata tampoco creo que pueda defender algo muy diferente.