martes, 4 de septiembre de 2007

Resaca del Labor Day - comienzan las puñaladas

Cuando dije que el Labor Day había sido la fecha tradicional de inicio de las campañas, no sabía que a partir de este año iba a convertirse en el primer día en que los candidatos iban a pelearse en serio.

Barack Obama debe de haber hecho caso a esos rumores que dicen que Hillary Clinton no le quiere para Vicepresidente ni en pintura. El senador de Illinois ha abandonado (¡por fin!) la estrategia del niño bueno que se lleva bien con todos para aportar un poco de caña a esta carrera por la nominación. Ayer se paso el día recorriendo New Hampshire, tratando de disipar las dudas sobre su supuesta falta de experiencia y sacudiéndole de lo lindo a Hillary Clinton:

"Los hay que presumen de su experiencia trabajando con el sistema en Washington, pero el problema es que el sistema no nos está funcionando, no lo ha hecho desde hace mucho tiempo (...) Mucha gente ha estado en Washington mucho más tiempo que yo, tiene mejores contactos, acuden a las cenas adecuadas, saben como hablar el idioma de Washington. Puedo no tener la experiencia que gusta en Washington pero creo que tengo la experiencia que América necesita ahora mismo"
No está mal. Mientras tanto Hillary Clinton, como una buena frontrunner, hacía caso omiso de todo lo que no fueran sus maravillosos planes para el país. Su nuevo discurso está lleno de "trabajar con el sistema" y "hacer pactos". Hay que reconocerla que ya habla como una presidente, pero no sé hasta que punto este tono tan oficialista es positivo para ganar una primarias.

Otro que se subió al tren de los golpes fue el siempre discreto Mitt Romney . Sabe que sus posiciones ideológicas le diferencian bien de Giuliani y McCain, pero la entrada de Fred Thompson en la liza le tiene inquieto. El aún-no-candidato y actor anunciará sus intenciones pasado mañana, más que probablemente en el show de Jay Leno, mientras el resto de los candidatos debaten en Durham, New Hampshire. Romney ha querido recibirle con un cariñoso saludo.
"Estoy seguro de que le dará todo un empujón a los índices de audiencia de Jay Leno, pero yo prefiero un buen resultado en New Hampshire"
El rey del Labor Day, como no podía ser menos, fue John Edwards. El candidato de los sindicatos sumó dos grandes nombres más a su lista de endorsements: el sindicato de mineros y el de los trabajadores del metal.

1 comentario:

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Lo de Obama es un poco gracioso. Nos habla de Washington DC para aquí Washington DC para allí. Algo que suelen hacer normalmente los Gobernadores. Es curioso que lo haga este muchacho que es una de las grandes estrellas del Capitolio y del actual Congreso disfuncional.

Los ataques de Romney a Thompson ya vienen de atrás. Le lanza muchas pullas de esas. Le dice que empiece a hacer campaña si sabe hacerla. Es como cuando alguien aspira a lograr lo mismo que nosotros esforzándose una décima parte de lo que nos esforzamos. Eso jode.