viernes, 26 de octubre de 2007

Malas compañías: homófobos, maltratadores, pederastas...

Dicen que uno tiene que tener mucho cuidado con las amistades que elige, pero creedme, si eres un candidato a presidente, tienes que tener mucho más. Estos días hemos tenido varios ejemplos.

Barack Obama , por ejemplo, no sale de un lio para meterse en otro. Todo ha empezado por culpa de Carolina del Sur. Para amenizar la campaña, se ha llevado al conocido cantante de Gospel Donnie McClurkin. Hasta aquí todo bien, dentro de la estrategia para recuperar el estado conquistando el voto negro. El problema es que el Pastor Donnie es tan conocido por su música como por sus controvertidas opiniones sobre la homosexualidad, que en ocasiones ha definido como una maldición que se cura con rezando.

Como podéis imaginar, esto ha ilusionado enormemente al colectivo gay que fielmente vota demócrata. El consiguiente follón se ha suavizado cuando Obama ha invitado a otro ministro homosexual a participar en el mismo acto que McClurkin y se ha pasado parte del día al teléfono convenciendo a los líderes de la comunidad gay de que es un buen amigo. Por si eso fuera poco, Obama se ha buscado en Nevada otro partidario controvertido. Se trata de Floyd Mayweather, boxeador campeón mundial del peso welter y... ya de paso, condenado por agresión a dos mujeres y con varias denuncias por violencia doméstica a las espaldas.

Más casos, por ejemplo, Rudolph Giuliani, que presume de la amistad del padre Alan Placa, un sacerdote católico acusado de abusar sexualmente de dos estudiantes y un monaguillo. Exactamente lo que necesita un candidato republicano católico con tres matrimonios a las espaldas. Además, el ex-alcalde ha cometido hoy el peor pecado del mundo: traicionar a su equipo de baseball. Con tal de ganar puntos en New Hampshire, ha dicho que animará a los Red Sox de Boston, gran rival de su equipo los Yankees. Desde luego, los tabloides de Nueva York le van a dedicar como mínimo una semana de crueldad.

De propina: dice una encuesta que un 41% de los estadounidense no son capaces de nombrar a un sólo candidato republicano a presidente.

La bola de cristal: vamos a empezar a ver amargos ataques desde la izquierda contra Hillary. Se ha creado un grupo, curiosamente bien financiado, de enemigos demócratas de la senadora.

1 comentario:

Antxon G. dijo...

Lo de las malas compañías es el típico asunto que hace años pasaría casid esapercibido. No habría manera de hacer una montaña de todo eso. Hoy en día, con el acceso de cualqueira hasta a los más pequeños detalles de la información, cualqueir cosa de esas puede convertirse en un escándalo. Qué duro es ser candidato a Presidente en esta época.

Lo del 41% que noe s capaz de nombrar a un sólo candidato republicano es curioso. Pero yo creo que es un dato bueno para los republicanos. En el sentido de que quiere decir que una hipotética ventaja de Hillary aen als encuestas en este punto, puede obedecer en rgan medida al hecho de ser más conocida frente a otros que son desconocidos. Y teniendo en cuenta que ya cuando sólo hay un candidato republicano, su presencia en los medios se va a igualar, el republicano es el que sólo podrá ir hacia arriba en als encuestas y Hillary ya sólo podrá ir hacia abajo. Esto suele ser bastante habitual.

Sin ir más lejos, en 2004, a estas alturas de 2003 Bushs acaba unos 20 puntos a Kerry, y cuando Kerry recién logró la nominación en marzo de 2004, sacaba 8 puntos a Bush.