miércoles, 30 de enero de 2008

Cosa de dos - Adiós, Edwards


Estoy convencido de que John Edwards habría sido un gran presidente. Cuando comenzó su campaña en el mismo lugar donde hoy la ha concluido, en el Nueva Orleans de después del Katrina, vi claramente que algo había cambiado en el candidato despreocupado y algo superficial que acompañó a Kerry en la elección de 2004. Cuatro años fuera del Senado, alejado de todo cargo político, le serenaron y le volvieron más grave, más profundo en mi opinión.

Edwards ha hecho una campaña grave y seria, con pocos fuegos artificiales y confetti, pero con contenido. No ha querido pintar cuentos de hadas y no ha rehuido un repaso concienzudo de todo cuanto está mal en Estados Unidos. Su campaña ha sido un relato de una América que no sale en las noticias, la de las clases bajas castigados, los niños sin seguro médico y los padres que no llegan a fin de mes. Su campaña era populista ciertamente, pero no estaba falta de buenas ideas y sobre todo de una honestidad brutal que rara vez se ve en estos días de "cambio" y "esperanza".

John Edwards no ha podido con la historia, una historia que se está escribiendo para que los demócratas nominen a un negro o a una mujer por primera vez. La historia del hijo del molinero no era rival. Ahora todos luchan por su endorsement, pero para mí la verdadera incógnita es qué va a hacer Edwards con su vida a partir de mañana.

De propina: para los republicanos queda el trámite de Vermont y para los demócratas no queda nada. Ahora todo es cuesta abajo hacia el Supermartes.
La Bola de Cristal: el voto hispano no irá tan abrumadoramente a Hillary como muchos piensan, habrá sorpresas.

1 comentario:

mmmm dijo...

El rumor que se lee en algunos blogs, sobre todo en la imaginación de los comentaristas, es que sería un magnífico Attorney General de Obama o HRC.

Yes indeed. Y puestos a especular, que esa sea la aspiración por la que se reserva el endorsement.

No esperaba ciertamente que Edwards se retirara. Podía perfectamente haber sacado un puñado de delegados en el Supermartes y haber jugado un papel decisivo en una hipotética convención abierta, esto es, que ningún candidato tuviera suficientes pledged delegates como para ir con el triunfo asegurado.

Pero por otra parte creo que hace honor a la imagen que se ha labrado en esta campaña de hombre honesto el no quedarse para sacar rédito político personal de los delegados que pudiera acumular.

También es muy destacable cómo el hecho de estar bastante cerca de HRC y de Obama en las encuestas y de llevar un mensaje populista ha hecho que las propuestas de los dos frontrunners se hayan escorado notablemente hacia la izquierda.

Pero se cansó de hacer de tercera rueda se podría decir.

Farewell John...

Mariano.