domingo, 3 de febrero de 2008

Parte de guerra (dos días y dos citas para el Supermartes)

Y hoy Hillary Clinton nos ha dicho básicamente que Barack Obama es como George Bush, o algo así.

"No podemos permitirnos elegir a alguien como George Bush y luego sorprendernos de las decisiones que se toman, de la dirección en que se dirige el país. (...) Yo no estoy pidiendo a los votantes que hagan un acto de fe. Sabéis dónde estoy, conocéis mi trayectoria. He sido probada, analizada, probablemente más que cualquier otra persona en el país que esté en política."
Yo sigo sin entender muy bien eso de la experiencia después de una legislatura en el Senado, pero en fin.

En otro orden de cosas tenemos a John McCain, que echándole una ojeada a las encuestas juega la carta del frontrunner.
"Asumo que lograré la nominación del Partido"
También la encuesta de Washignton Post/ABC dice que, hoy por hoy, el senador republicano vencería a Hillary (49% - 46%) pero perdería ante Obama (49% - 46%). Los dos demócratas vencerían a Mitt Romney por más de diez puntos. Claro que los datos son nacionales y no estado por estado, como funciona la elección.

De propina: en la particular guerra por la familia Kennedy, Obama se ha hecho con el endorsement de la viuda de Bobby Kennedy, Ethel. Influencia, probablemente cero.

La bola de cristal: el Supermartes no acabará con esta carrera...

2 comentarios:

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Ethel Kennedy... esa pobre mujer... debe ser una de las mujeres más cornudas de la historia...

La comparación que hace Hillary de Obama y Bush, es porque Bush fue elegido Presidente en gran medida porque "caía mejor" que Al Gore. Por su carácter. Lo que viene a decir es que la atracción de Obama también está en el carácter, y pide que se piense más en quién es más apto para el cargo. Aunque curiosamente ella no está ahí por su aptitud, hay muchos senadores más aptos, está por su nombre y su fama. Igual que el otro.

Carlos :. dijo...

entiendo lo que dice y por qué, aunque no sé si mencionar la soga en casa del ahorcado le saldrá bien. Precisamente al electorado demócrata de primarias no le caía nada bien Bush, ni entonces ni ahora, pero me parece que es un buen argumento para la general.