lunes, 14 de abril de 2008

Amargura, iglesias, armas...

Y así comenzó la tormenta...

Barack Obama: "Vas a esos pequeños pueblos de Pennsylvania y, como en muchos otros pueblos del medio oeste, los empleos llevan desaparecidos 25 años y nada les ha reemplazado. Y no es sorprendente que se amarguen, recurran a las armas, a la religión o a la antipatía hacia la gente que no es como ellos, o al sentimiento anti-inmigrante o al sentimiento anti- libre comercio como modos de explicar su frustración."
Me encantaría saber qué le pasaba por la cabeza para meter la pata de esta manera... Como si ya de por sí no lo tuviera difícil con las familias blancas de la América rural ha decidido llamarlas en una sola frase amargadas, intolerantes, racistas y estúpidas. !Eso sin contar lo de las armas! Estoy seguro de que detrás de esto hay un intento fallido de expresar comprensión pero a estas alturas no se pueden cometer estas meteduras de pata... y menos aún poniendo al principio de la frase "en Pennsylvania" para que los votantes del estado tengan bien clarito que hablas de ellos.

Por supuesto Hillary Clinton está dándose un merecido festín con estas declaraciones, al igual que su marido Bill. No ha hablado de otro cosa en las últimas 24 horas y ha dicho que las palabras son elitistas, condescendientes, desconectadas de la realidad, insultantes y que no reflejan los "valores y creencias" de los americanos. Todo eso además de contar la maravillosa historia de como su padre le enseñaba a disparar en el patio trasero antes de ir a la iglesia, lo que por cierto debería ser verdad porque tamaño peloteo a los conservadores no se habrá visto jamás. John McCain, claro está, también se ha subido al carro de las críticas.

Obama ha dicho que se arrepiente de cómo lo dijo y de haber ofendido, pero se mantiene en sus trece con el contenido. Está contraatacando con todo, más duro de lo que nunca le he visto con Hillary, pero no hay que ser un genio para ver que sabe que ha metido la pata. El debate de pasado mañana va a ser interesantísimo.

De propina: a falta de ver el impacto de estas palabras, Hillary sigue por encima de Obama en las encuestas, aunque sin una gran ventaja. Las mejores noticias para Obama están en los indecisos, que parecen inclinarse mayoritariamente hacia él.

La bola de cristal: Hillary Clinton tiene que poner un poco de paz en su campaña, sus principales asesores no pueden intercambiar críticas en periódicos. Ahora no es nada, pero marca una mala tónica si la senadora llega a la general.

1 comentario:

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Obama tiene un problema. Le gusta explicarse demasiado. Como seguramente nos pasa a muchos, en el afán de querer que la gente entienda bien lo que quiere decir, profundiza demasiado. Y eso lleva muchas veces a meterse en charcos y dar opciones a que se busque algo aprovechable en tu cotnra de todo lo que dices. Le ocurre cada vez que abandona el teleprompter.