lunes, 16 de junio de 2008

Rumores VP

Seguro que a Barack Obama le sobran las ofertas de candidatos a vicepresidente, pero en la última semana ha perdido a dos de las personas que habían sonado y cuya aportación al ticket era indudable. Hablo por ejemplo del gobernador de Ohio Ted Strickland, un demócrata al mando de un estado que no puede ser más importante de cara a la general. Lo ha hecho con una fórmula similar a la histórica negativa del General William Tecumseh Sherman: "Si me proponen, no competiré. Si me nominan, no aceptaré. Si me elijen, no serviré".

Otra figura de primer nivel en un estado clave y usualmente republicano es Mark Warner, que también ha anuncia que la mansión del Observatorio Naval de Washington no le interesa, él está pensando más bien en un escaño del Senado para el que ya está compitiendo y que tiene bastante al al alcance. El ex-gobernador de Virginia, al que muchos situaban en cabeza de las quinielas presidenciales para este año electoral, quiere hacerse un nombre en la cámara tal vez con vistas a un ataque a la Casa Blanca en 2012 si es que Obama pierde.

Además de los que rechazan ofrecimientos por adelantado, están también los que tienen importantes avalistas que les hacen campaña. En este caso el que ha cogido el micrófono ha sido el ex-presidendente republicano de la Cámara de Representantes Newt Gingrich. En su opinión, el gobernador de Louisiana Bobby Jindal es "el mejor candidato" para acompañar a John McCain. No se puede dudar de que aportaría cosas al ticket, para empezar por sus raíces indias que dan diversidad, así que no hay que descartarlo. Aún así lleva muy poco tiempo como gobernador y puede querer consolidarse.

Otro que no lo tiene tan claro como parecía es John Edwards. Tras descartarse totalmente en las páginas de varios diarios españoles hace bien poco, ahora dice que no es lo que busca pero que por supuesto que lo consideraría. Los que guardan silencio y siguen en cabeza en las apuestas son el actual gobernador de Virginia Tim Kaine y el senador del mismo estado Jim Webb. Parece que Obama se ha puesto serio en eso de cambiar de color este bastión republicano.

De propina: en el capítulo de encuestas irrelevantes pero a la vez interesantes, le han preguntado a los votantes que definan a John McCain con una palabra. La ganadora ha sido "viejo" pero después han quedado "honesto" y "experimentado".

La bola de cristal: son muchos los que pronostican una victoria de John McCain en noviembre acompañada de una marea demócrata en ambas cámaras. No es del todo descabellado.

3 comentarios:

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

El problema de Webb o Kaine es que no te aseguran ganar en Virginia. Webb fue elegido Senador hace dos años con un resultado de empate técnico con George Allen, por unos pocos votos. Tim Kaine tampoco tiene la base electoral de Warner. En las elecciones de 2005, el Gobernador saliente Warner tenía una popularidad en Virginia de cerca del 80% (algo sin precedentes), y Kaine ganó a duras penas la elección.

Además en Virginia Obama tendría que dar la vuelta a entre 8 y 10 puntos de ventaja que logró Bush en las últimas elecciones (y hubo una participación altísima). No lo veo sencillo. Depende demasiado de que muchos votantes republicanos se queden en casa (porque que cambien de Bush a Obama lo veo más complicado). Es más fácil luchar por los estados que Bush ganó por 2 o 3 puntos.

Carlos :. dijo...

Allen (a pesar de "say hello to macaca") era un rival muy fuerte, yo creo que el siguiente que se las vea con Webb lo tendrá muy difícil para no salir severamente trasquilado. Es uno de los hombres de moda

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Webb tenía hace un mes un índice de aprobación de sólo el 47% en Virginia. Es muy bajo. Si a eso le sumas que en las presidenciales, aunque fuese de candidato a VP, la elección no sería un McCain-Webb, sino un McCain-Obama... no te asegura en absoluto el estado. Mark Warner sí.

Ayer salía una encuesta de Rasmussen que ponía a Obama 1 punto por encimade McCain en Virginia. Es fácil caer en la tentación, pero yo creo que Obama ahora mismo (en su mejor momento en lo que llevamos de campaña) debería estar por delante por más puntos en cualquiera de los estados que finalmente sean ganados por McCain por menos de 5 puntos. Por poner un ejemplo, John Kerry iba por delante de Bush en Georgia en mayo de 2004. Después, en la mejor etapa de Bush en la campaña, el Presidente aparecía ganando New Jersey o Hawaii. Ambos candidatos hicieronc ampaña ene sos estados. Pero al final todo esos e quedó en ilusiones. Las etapas que son muy muy favorables a uno de los dos candidatos (en este caso para Obama por haberse confirmado recientemente como candidato), suelen ser engañosas.

Este año podría ser diferente, y podríamos interpretarlo como una consecuencia de la impopularidad de la administración en funciones. Puede ser. Pero aún siendo el año muy favorable para el candidato demócrata, creo que Obama ha tenido la mala suerte de no estar enfrentándose a un presidente que busca la reelección, como fue el caso de Clinton en el 92 o Roosevelt en el 32. Dos años en que la tendencia parecía claramente demócrata como este, pero todo venía facilitado porque los republicanos rpesentaban a Presidentes desgastados en busca de un segundo mandato que no merecían. Eso es lo que cambia las cosas.