martes, 29 de julio de 2008

La (mala) salud de McCain

A John McCain le extirparon ayer un lunar extraño que le había crecido en la sien derecha. Un asunto sin importancia según el y los médicos, pero que trae de nuevo a la portada que ya ha tenido cuatro melanomas, un cancer más serio en uno de ellos, y por supuesto que está compitiendo por convertirse en el presidente de Estados Unidos más anciano en el momento de llegar al cargo. Ha decidido hacer las cosas bien, no engañar a nadie, y contestar rápidamente todas las preguntas al respecto en Larry King, lo que no sólo le honra sino que además es una excelente estrategia política. Pero debe prepararse porque si su salud y su edad han sido un asunto de campaña desde el primer día, ahora lo serán aún más.

McCain se enfrenta no sólo a un hombre más joven, sino a un Barack Obama que nunca deja de tirarse uno triples o jugar un partidito frente a las cámaras. Cuando una encuesta hace unos meses pedía que el público definiera a cada uno de ellos, la primera palabra para Obama era "cambio" mientras que para McCain era "viejo". Por eso las noticias de médicos y hospitales no interesan en Camp McCain y querrán borrarlas del mapa a la mayor velocidad posible.

Sin embargo la edad de McCain también juega en otro sentido a su favor, le otorga la mejor oportunidad de hacerse con el bloque electoral que registra una mayor participación y que tiene fuerza en casi todos los estados clave: los jubilados.

De propina: McCain en cabeza en la última encuesta de Gallup. Grandes noticias para el Senador que no suele prodigarse mucho en esos liderazgos.

La bola de cristal: Bush va a dejar un deficit de 490.000 millones $ así que después de tanto esfuerzo, puede ser que el futuro presidente se arrepienta de haber llegado tan lejos.

5 comentarios:

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Sobre el asunto de arrepentirse de ser elegido Presidente, hay que recordar que en todo el Siglo XX los Presidentes elegidos en año terminado en 8 acabaron malamente sus mandatos por unas cosas u otras. Tres de ellos (Taft, Hoover y Bush Sr.) derrotados cuando buscaban la reelección; Truman con unos pémios niveles de popularidad que le llevaron a renunciar voluntariamente a buscar la reelección; y Nixon dimitido... no es muy esperanzador xD

Saül Caballero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Saül Caballero dijo...

Como acabaron los presidentes americanos, puedo decir que a los presidentes españoles tampoco no les ha ido mejor...

Han de pasar, por lo menos aquí, unos cuantos años para que se les reconozca el mérito.

(PD: a Aznar, como el buen vino que él suele tomar, aun le quedan unos años más para que se le reconozca)

Francisco dijo...

Si nadie aguanta 8 años sin desgaste. Menos en EE. UU., en los paises parlamentarios, la figura esta un poco diluida, España, Inglaterra, Paises Bajos, Alemania resisten a sus jefes de gobierno y sus jefes de estado son debiles.
En EE. UU. el jefe de gobierno y el de estado es el mismo: el presidente. Ni siquiera es necesario mas votos que su rival para ser elegido y tiene la potencia mas grande del mundo. Por eso los presidentes se desgastan mas.

Lo de Aznar es medio confuso.

Es verdad que McCain se llevará a los jubilados. Pero no todos, son los jubilados los que vivieron a Kennedy. Por otro lado Obama cuenta con los jovenes, sera clave que los inspire a participar.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Los jubilados tradicionalmente han votado más demócrata que republicano. Los republicanos siempre han sido más fuertes entre los votantes casados de edades medias (entre 35 y 55). Pero los demócratas desde los años de Clinton avanzaron entre los profesionales suburbanos de edades medias, y los jubilados en los últimos tiempos han votado republicano en mayores porcentajes de lo que lo hacían hace 20 o 30 años.

Esto se debe en gran medida a la desaparición física de la generación más demócrata de la historia: los veinteañeros y treintañeros que lucharon en la Segunda Guerra Mundial. Esa fue la generación más leal al Partido Demócrata que ha habido jamás. Gentes que ahora superan los 85 y 90 años y han ido desapareciendo en esta última década. Simultáneamente, se han convertido en jubilados los votantes que en la era Reagan eran cuarentones o cincuentones de clase media. Y estos han sido más republicanos que demócratas en su edad adulta.

Pero al final el que decide casi siempre las elecciones es el votante que en el momento de als elecciones está entre 40 y 60 años. Y ese estereotipo electoral en la actualidad está muy polarizado.