martes, 30 de septiembre de 2008

Fracaso general

La Cámara de Representantes se ha cepillado el plan de rescate de Wall Street, de manera sobrada además. La batería de medidas apoyada por el presidente Bush, Barack Obama y John McCain ha muerto en la votación, herida de muerte por una fuerte oposición republicana y rematada por un altísimo número de deserciones demócratas. En el fondo ha sido una cuestión muy simple: Los congresistas se la juegan en elecciones dentro de un mes y ninguno de los que tiene oposición seria ha votado a favor. En los mismos tiempos en que los votantes se tienen que apretar el cinturón, no es muy popular mostrarse a favor de regalar 700 millones $ de dinero público a los banqueros en apuros.

Para sorpresa de nadie, los candidatos se echan la culpa del fracaso entre sí. McCain dice que Obama "no ha liderado" y que los demócratas han dinamitado el proceso, algo difícilmente defendible contando con que los congresistas de su partido han votado más de 130 en contra por sólo 65 a favor. Obama ha pedido calma y ha anunciado que la Cámara dará con alguna solución pronto. Tampoco el se ha lucido con nada menos que 90 demócratas apartándose de la línea de votación. Ni McCain ni Obama tienen tan fuertes las riendas de su partido como para forzar una mayoría en un asunto tan impopular. No han valido de nada la "suspensión de campaña" de McCain ni el culebrón previo al último debate.

Tendremos que hablar muy pronto de todo esto, así que preparaos. De momento Wall Street ha sufrido la mayor pérdida de puntos de su historia.

De propina: en un fallo un poco tonto, un portavoz de McCain ha destaca el mérito del senador en la aprobación del plan... antes de que fallara. No hay que correr tanto.

La bola de cristal: este jueves por la noche tenemos una cita con Joe Biden y Sarah Palin que van a debatir en St. Paul. Va a ser digno de ver y tal vez deje pequeños a los candidatos principales.
jueves

3 comentarios:

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Falta liderazgo económico en los dos candidatos. Tengo la sensación que según se acercan las elecciones, los votantes se están dando cuenta de que ninguno de los dos da el perfil que América necesita en estos momentos. McCain es como un padre, Obama es como un hermano, uno es un héroe de guerra, y el otro un chico que habla bien y da bien en pantalla, pero no son más que eso.

A los américanos ahora les vendría bien una elección entre Bill Clinton y Richard Nixon.

mmmm dijo...

Nixon v. Clinton sería emocionante en una situación como esta.

Desde luego el episodio de ayer tarde parecía directamente sacado de cualquier ejercicio de política ficción (por no mencionar uno que todos sabemos por nombre, jeje).

Un Lame Duck sin poder alguno sobre su partido, dos candidatos que no saben como vender la necesidad de un plan de rescate sin abrazar una medida con tantos defectos y tan impopular.

La situación es MUY complicada. Los demócratas no se pueden permitir redactar y aprobar unilateralmente la ley de rescate que querrían, siguiendo el modelo de recapitalización de las intervenciones de los gobiernos nórdicos de principios de los 90, porque entregarle billones de dólares a ambiciosos ejecutivos de Wall Street para salvarles de sus fracasos y malas decisiones es altamente impopular y podría hacerles perder algunas de las elecciones más apretadas, aunque posiblemente no la mayoría de la Cámara, para el 111º Congreso.

Por esta misma impopularidad, de los 38 congresistas con posibilidades reales de perder sus escaños, 31 votaron en contra (17/20 en filas Republicanas, 13/18 en filas Demócratas).

Sin embargo de los 26 congresistas (23 Republicanos) que no se juegan nada porque se retiran 22 votaron a favor de la medida.

No creo que ni Nixon ni Clinton se hubiesen jugado la elección apostando por una medida tan altamente impopular.

¿Habrían presentado alternativas propias? Es difícil imaginar propuestas que puedan ser populares y a la vez evitar una debacle económica. No intervenir puede que sea más popular pero ningún economista dirá que es una opción viable que evite una crisis monumental a corto y medio plazo.

Probablemente la caída de 777 puntos de Wall Street haga más vendible la medida.

Carlos :. dijo...

Creo que acabarán por presentar una medida más modesta y también más oscurantista... y esa pasará la cámara. Es una oportunidad para Obama de aprovechar la mayoría de su partido en el Congreso y McCain también se anotará un tanto asegurando una mayoría "patriótica" de republicanos. Tendrán que rebajar eso sí las pretensiones del secretario del Tesoro.