viernes, 17 de octubre de 2008

Joe es la estrella, ¿Joe?

Noticias como esta demuestran que los periodistas están verdaderamente aburrido de los políticos y sus discursos calcados... deseosos de historias frescas para esta campaña como la del célebre "Joe el Fontanero". La campaña de John McCain se ha apuntado un buen tanto poniéndole la cara a esa clase media que teme una subida de impuestos por parte de Barack Obama si vence. Joe ha tenido su gran día de gloria y ha sido entrevistado por todo el mundo.

La campaña de McCain jura y perjura que no le ha "preparado" y parece ser cierto, porque a Joe le está pasando un poco lo que a Sarah Palin, que tras la explosión inicial está resistiendo mal el escrutinio mediático. Parece se que ni es fontanero registrado ni se llama Joe, y desde luego que no le van nada los impuestos porque debe algo más de mil dólares. Tampoco es que esté muy indeciso... En cualquier caso, aunque Joe se llamara Samantha y fuera ejecutiva, McCain ha ganado esta batalla del simbolismo. Fuera por eso o por otra cosa, McCain sube algo en las encuestas aunque sigue por detrás de Obama. Aún queda mucho por decir.

De propina: Obama pide a sus seguidores que no se confíen y les recuerda que en 2000 estaban todos convencidos de la victoria de Gore y luego lloraron mucho. En la campaña no se relaja y hoy por hoy están gastando en anuncios de televisión cuatro veces lo que McCain. Obama añade otro ejemplo, las primarias de New Hampshire que le arrebató Clinton por sorpresa.

La bola de cristal: problemas en el horizonte para Obama. Fuentes del FBI confirman a AP que van a investigar el supuesto intento de fraude electoral de ACORN.

2 comentarios:

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

En 2000 no estaban todos convencidos de la victoria de Gore. Fue todo lo contrario. La última semana de octubre Gore estaba 8 puntos abajo de Bush en la encuesta de Gallup. Logró igualar la carrera en los últimos días con una campaña intensa y aquello de pedir a sus votantes en cada rally que el día de las elecciones fueran a votar acompañados por otra persona que también votara por él.

El que llegaba confiado era Bush.

Carlos :. dijo...

Eso le oí decir al propio Obama, debe ser que sólo él estaba convencido...