jueves, 4 de diciembre de 2008

No serán 60

El senador republicano Saxby Chambliss ha logrado finalmente la reelección en Georgia. Se ha esfumado la exigua posibilidad que tenían los demócratas de lograr la mayoría de 60 senadores que permite evitar a los obstruccionistas. El filibusterismo es una herramienta particularmente útil para hundir nombramientos y leyes, en especial cuando uno se halla en la desesperada situación de no tener el control de ninguna de las dos cámaras ni la Casa Blanca. Es el último recurso para las decisiones que la oposición considera escandalosas.

En la otra batalla abierta del Senado, el humorista Al Franken parece ir mejorando en el eterno recuento de Minnesota. Su campaña dice que están arriba por veintidós votos, a pesar de que el último recuento conocido le ponía 300 por debajo. Su rival el senador Norm Coleman lo niega, por supuesto.

Más allá de eso, las únicas vías abiertas para convertirse en Senador es lograr que a uno lo propongan para el hueco que deja alguno de los senadores que se incorporan a la administración Obama. Aún no hay noticias en New York ni en Illinois.

De propina: y a los embajadores les toca revisar sus currículos. Todos los que están nombrados políticamente, que no son diplomáticos de carrera, deben dimitir para el veinte de noviembre de modo que Obama pueda recompensar a sus aliados con embajadas. Siempre se ha hecho así...

La bola de cristal: Bill Clinton dice que está abierto a ocupar un cargo en la administración Obama, esto va a parecer una fiesta familiar. Sería un error, un ex-presidente tiene que ser eso y sólo eso.

1 comentario:

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Para cubrir las vacantes de Obama y Hillary en el Senado se hablaba de dos "hijos de". En Illinois el Congresista Jesse Jackson Jr. hijo de Jesse Jackson, y en Nueva York el Fiscal General del estado Andrew Cuomo, hijo del ex Gobernador Cuomo.

Lo de Jackson no me parecería una buena idea. Ahora puede parecerlo, pero en cuanto llegase un año medianamente desagradable apra los demócratas, un negro muy negro que piensa en cosas de negros como Jackson tendría problemas con los votantes blancos y moderados de Illinois y podría perder la reelección.